
Cómo ajustar las temperaturas del horno para vidrio
Si manejas un horno para vidrio, sabes que un termopar no es simplemente un trozo de metal insertado en el horno. En realidad, es el elemento clave en todo el proceso de producción.
Cuando se funde y se forma el vidrio, incluso un cambio de unos pocos grados puede arruinar todo. De repente, el vidrio queda defectuoso o inutilizable.
La mayoría de las empresas simplemente te envían un nuevo termopar de tipo S o R y te dicen que ya puedes seguir trabajando. Nosotros no hacemos eso. ¿Por qué? Porque eso no te explica por qué el primer termopar falló desde el principio.
¿Por qué estos sensores siguen fallando?
Los hornos para vidrio son entornos extremadamente hostiles. Con tanto calor y vapor alcalino, la cubierta del termopar está constantemente sometida a ataques químicos.
Vemos con frecuencia casos de daño en el sensor debido a la contaminación con platino-rodio. Esto hace que el sensor pierda precisión. Si simplemente reemplazas el sensor sin verificar su conexión o su cableado, en realidad solo estás esperando que ocurra otro fallo.
Echemos un vistazo a tu taller
Preferimos enviar a nuestros ingenieros a tu lugar para examinar la situación en persona. Un sensor nuevo no resolverá los problemas causados por un quemador defectuoso o por una protección térmica mal colocada.
Cuando estamos allí, buscamos las verdaderas causas del problema:
**Retraso térmico: ¿Está el sensor demasiado profundo dentro del tubo de protección?
**Ruido en la señal: ¿Están los cables demasiado cerca de los dispositivos de control de voltaje?
**Desviación en la calibración: ¿La lectura en la pantalla coincide realmente con la temperatura del vidrio?
La trampa de la precisión
Podrías elegir el termopar más caro y de mejor calidad disponible, pero aquí está el problema: esos sensores son frágiles.
Si tu horno sufre vibraciones intensas o golpes mecánicos, un sensor “perfecto” también se dañará. Nosotros te ayudamos a encontrar el equilibrio adecuado para obtener la precisión que necesitas, sin que el sensor se dañe cada dos semanas.
Claro, te vendremos el hardware necesario. Pero el verdadero valor radica en los servicios de diagnóstico. Nos aseguramos de que el cableado esté bien conectado y que el sensor esté en la posición correcta para medir la temperatura adecuadamente.
Así es como puedes poner fin al ciclo constante de reemplazo de sensores cada mes.