
En la línea de recubrimiento, un secado inconsistente no solo representa un problema de calidad, sino que también conlleva desperdicios y trabajos de retoque. Se producen imperfecciones como piel de naranja, agujeros y bordes que no se secan adecuadamente después del proceso de laminación. En nueve de cada diez casos, la causa raíz es un campo térmico que varía sobre la superficie del vidrio. Por eso hemos creado un módulo de secado uniforme para eliminar esa variación y mantener todos los lotes dentro de el mismo rango térmico.
Utilizamos emisores de infrarrojos de onda media en una configuración densa y controlada, ajustados a la emisividad del vidrio recubierto. La alimentación es de 400 V trifásico, y el módulo genera 120 kW en un espacio muy reducido. Gracias al control de potencia por zonas, tanto el centro como los bordes del vidrio reciben la misma cantidad de calor.
La envoltura de cuarzo mantiene una temperatura constante durante los ciclos térmicos repetidos, mientras que la geometría del reflector permite que la temperatura sea uniforme en toda la superficie del vidrio. La diferencia entre la temperatura máxima y mínima permanece dentro del rango del ±3% a lo largo de toda la anchura del vidrio. La retroalimentación del termopar permite mantener la temperatura estable, evitando problemas al inicio del proceso de producción.
Este dispositivo puede integrarse directamente en las secciones existentes de recubrimiento y secado, reemplazando así a los dispositivos originales sin afectar al diseño del transportador. Esto permite un calentamiento más rápido, un tiempo de permanencia más corto y una formación de película más consistente. Eso significa menos fracturas por estrés y una mayor tasa de éxito en la primera pasada de producción.
El consumo de energía disminuye, ya que el calor se distribuye donde realmente se necesita, y no en el marco del vidrio. Esto se traduce en más metros cuadrados procesados por hora, con menos variaciones entre turnos.
La instalación es sencilla, pero es importante mantener la alineación correcta. El marco debe permanecer paralelo al movimiento del vidrio, y la distancia entre el vidrio y la cara del emisor debe mantenerse dentro de los límites tolerables. De lo contrario, aparecerán sombras en los bordes del vidrio.
Será necesario ajustar el perfil PID según el espesor del recubrimiento y la velocidad de la línea de producción. También es recomendable tener bridas de montaje de repuesto, ya que así será posible realizar cambios rápidamente en caso de mantenimiento, sin necesidad de desmontar todo el sistema.