
Introducción
La razón por la cual diseñamos estas lámparas halógenas de infrarrojos de onda corta es una sola: resolver el problema del secado lento de la tinta en las líneas de transferencia de vidrio.
Ya conocen el problema: el vidrio sale ya impreso, pero la tinta sigue húmeda. Por eso, cuando se apilan los trozos de vidrio, estos se pegan entre sí. Es un desastre.
Nuestro objetivo principal es hacer que la superficie de la tinta se seque en segundos, literalmente. De esta manera, el vidrio pasa de estar “fuera de uso” a poder ser apilado casi al instante.
El secreto no está en usar más fuerza
El secado eficaz no consiste en aumentar la temperatura. Se trata de aplicar la cantidad adecuada de calor, en el momento preciso.
Por eso nuestras lámparas funcionan con alta tensión, generalmente alrededor de 400V. Esto nos permite concentrar una gran cantidad de potencia en un tubo de solo 300 mm de longitud.
La ventaja de esto es que la energía infrarroja se concentra justo donde se necesita: sobre la tinta. La tinta se calienta rápidamente, pero todo el trozo de vidrio no.
Además, su corta longitud facilita su uso en las líneas de producción. Se puede instalar directamente en las líneas existentes, sin necesidad de re diseñar todo el sistema.
Diseñadas para durar y adaptarse a cualquier situación
Utilizamos un revestimiento de cuarzo por una razón: permite soportar ciclos constantes de encendido y apagado sin problemas, manteniendo así una salida de luz constante.
Dentro de la lámpara, el elemento halógeno mantiene estable la temperatura del filamento. Esto significa que la emisión de luz infrarroja permanece constante, incluso después de horas de uso.
Y el conector R7s? No es una elección casual. Es un estándar por una razón: permite conectar la lámpara directamente a los sistemas ya existentes. No hay necesidad de utilizar nuevos conectores o bases especiales. Simplemente se conecta y se puede seguir trabajando.
Los beneficios: ya no habrá problemas de pegamiento
En la impresión sobre vidrio, la causa de las demoras casi nunca es la propia impresora, sino el secado de la tinta. Si la tinta queda húmeda, los trozos de vidrio se pegan entre sí. Eso genera desperdicios y requiere re trabajos. Es un ciclo frustrante y costoso.
Nuestras lámparas secan la superficie de la tinta en segundos, permitiendo así que el vidrio esté listo para ser manejado y apilado de inmediato.
Solo hay algo que tener en cuenta: esa alta densidad de calor significa que el sistema de enfriamiento y el flujo de aire de la máquina deben ser adecuados. Planifique esto desde el principio, y tendrá una línea de producción más rápida y eficiente, sin esos problemas molestos de pegamiento.